Como siempre, con ojos de sal, pero no de tristeza sino de temporada. Imaginando la lluvia que aún no cae desde que apareciste por estos campos.
Idéntico al inicio de la semana anterior. A la misma hora. Con el náufrago en coordenadas idénticas y el mismo sol opacando mi mirada. Es la misma guerra perdida, pero diferente.
En esta ocasión estás vos. Vos, interrumpiendo todo lo planeado y controlado del calendario. Inoportunamente llenando de presagios y un montón de colores el paisaje.
Podría narrar la misma historia siete veces. Aún así no entenderías. Cuando se es parte de la trama, el desenlance es inesperado. No te culpo, pero de nada serviría tratar de explicarte lo que no mostrás.
Y cuando se acaba la tarde busco razones para no dejarte entrar. Caigo en cuenta que ya estás aquí. Las ganas de vos son parte de la rutina.
Hoy amanecí con la mirada puesta en el reflejo que dejamos.
Tan frágil como me encontraste. Transparente como vos. Tímida como la mirada intercambiada y disimulada.
Así se inicia una canción. Así inicia una composición.
Vos sabes mejor de esas cosas. Lo acepto. No se nada sobre sonetos, se únicamente de las letras que ves aquí.
Debo enterarte, es un proceso largo. El tuyo, por el contrario,es corto. Se acaba el tiempo; detenelo, que no se vaya! Que no me deje aquí, sin vos, solo con la mirada nerviosa.
Debo explicarte, sos inoportuno en tu visita. Totalmente bienvenido. No lo dejes escapar, no lo permitas. Que no te lleve ahí, sin mí, solo con el misterio del silencio.
Debes saber que quiero que te quedés. Unos minutos más, al menos hasta que logre convencerte de no escapar. Debes saber que necesito que te quedés. Unos días más, al menos hasta que entendás que de verdad me extrañás.
Debes saber que no soy tímida, sólo vos lográs eso en mí - aunque he logrado disimularlo -
Así finaliza esta confesión.
Pero, debes saber que si te escribo no es en vano.
Cuando tanto pasa, no queda más que escribir un memorandum de confesiones.
Son pocas las cosas que conozco de vos.
Sé que te gustan las sonrisas; fácilmente provocás que mis labios se extiendan y mis ojos, tímidamente, se oculten detrás de la mirada. Sé, por ejemplo, que la clave de sol es tu cómplice al anochecer. Sé que tocás con dulzura las curvas de tu alma. Sé que compartís genes pero no fenotipo, vos no tenes los ojos desteñidos pero si las manos. Sé que te gustan los números más que a mí, pero compartís mi época de música. Sé que tu estómago resiste la carne, pero no sé cuál es tu postre favorito.
Conozco la elegancia almidonada, pero no conozco tus camisas arrugadas ni la manera en que callás.
Compartimos algunas cosas. Pero, perdoná, disimularlas es parte de mi rutina en esta confesión. Sé también que algún día, talvez pronto, entenderás de que se trata todo esto. Así serás vos quien gane esta vez.
Hay muchas cosas que aún no conozco de vos, ¿me ayudás?.
Estuve pensando en tus hijos. Esos dos que partieron antes que nosotros. Esos dos que aún sin alas fueron ángeles.
A ellos, deberíamos dejarlos descansar. Pero me resulta inevitable no extrañarlos e imaginarlos en medio de tus brazos en estos momentos.
Me la imagino a ella, sonriendo y leyendote. Regañandote cuando no se te cumplen tus caprichos. Amandote, como vos la amas a ella. En abril un 2, Dios la llamó.
A el (con los ojos mojados) lo veo a tu lado, en medio de la sala sonriendo. El sin duda tendria nuestras inquietudes en su lugar, nuestras ansiedades en calma. En agosto entre un 8 y un 9, tuvo que irse a reflejar paz a otro lado.
Me encantaría poder decir que soy la mejor, que definitivamente me gane el privilegio de tenerte en mi vida. Desgraciadamente, no puedo afirmar nada de esto. Y no me queda nada más que pensar en ellos y amarte a vos.
Solo puedo sentirme orgullosa y honrada de contar con el regalo de cuidarte, de espantar los fantasmas que te asustan en la noche como a una niña. Solo puedo darte las gracias porque me enseñas lo más importante: el amor por Dios.
No conozco mucho de deportes, nisiquiera se las reglas del juego. Se que es bueno para la salud, ayuda a despedirnos de las calorías de más que nunca son bienvenidas, algunos hasta trofeos tienen.
Pero el domingo 2 de octubre aprendí lo más valioso del "atletismo".
Fueron pocos días de preparación. Entre la presentación de pruebas de grado, consentir a una viejita cada noche y cumplir con la jornada laboral se acortaron las horas de entrenamiento improvisado. Tres horas. 10 Kilometros dividos en 3 dias. Estamos listos.
Me dijeron: "Dejame regalarte tu primera carrera!" Imprudentemente accedí.
Bajo un sol ardiente que calentaba las sonrisas de los asistentes, se unieron miles de corazones con un mismo ritmo, a un mismo paso. Una oleada de tonos rosados hizo a mi mente aclararse ante un temor indiscutible: perder a alguno(a) de los míos. Los aplausos en media calle hicieron a mis ojos naufragar en agua salada al descubrir a un pequeño que llevaba dos ruedas a una velocidad que mis gastronemios no alcanzaron; "corriendo" por todos aquellos que no pueden. "Papito S*U*R*V*I*V*O*R" decía otra. Hacia mis adentros me llenaba de coraje por unos metros más. "Por mami" decían tantas. Cada madre, un corazón.
El atletismo en este caso, es sin duda, la mayor muestra de amor y solidaridad.
Sin duda alguna cada metro se me hacía más fácil al saber que no estaba sola. Así deben sentirse ellas. Las heroínas en hospitales, en hogares de cuido, en quimioterapias, Así deben sentirse ellos. Las familias constantes, confiadas en El. Así deberíamos hacerlos sentir.
Son solo 4 km dirán muchos. Sin duda aún no entendieron el porque todos modelabamos el mismo diseño.
Un regalo me hizo llegar a mi primera carrera. No me refiero al regalo que incluía una camiseta rosada y una gorra blanca.
Me refiero al regalo, invaluable, de dar GRACIAS por el don de la salud, de dos piernas y una hermana con quien correr a paso lento por este hogar temporal.en el que Dios nos dio la oportunidad inigualable de ayudar a quienes tienen una lucha diaria.
Termine mi primera carrera con una sonrisa. Llegue a la meta. Gane lo más importante del atletismo. - y no me refiero a la medalla -.
La muerte es algo que muchos prefieren no traer a las conversaciones. No es mi caso.
Desde hace casi 23 años, Dios me envió con una misión pero tambien con un final seguro.
He tenido perdidas, lutos y dolores. Definitivamente no quiero ser ninguno de los anteriores si llego a partir.
Así que advierto, no tengo mucho que dejar, sí tengo muchos deseos que sólo ustedes podrán cumplir.
Para eso vinimos, para dejar huella y despues irnos tranquilos.
No me aten, yo estare cerca pero en MI lugar.
Salm 95: 1 Venid, aclamemos alegremente a Jehová;
Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.
2 Lleguemos ante su presencia con alabanza;
Aclamémosle con cánticos. 7 Si oyereis hoy su voz,
8 No endurezcáis vuestro corazón
Testamentos sin mucho que dejar
VERDADES
No le tengo miedo a la muerte. No quiero conocerla aún. No quiero ser la última en irme - perdonen mi egoísmo. No quiero que me encuentre a la vuelta de la esquina si aún no he heredado genes rodando por ahí.
Nunca fui puntual, ni en la hora que la "pachanga" de este lado se avecine podre serlo; "no me quedare a morir ni pa' mi entierro"
Pero si Dios me ocupa, sabe que me puede llamar cuando guste Al lugar que tiene para mí.
(me atrevo a decirlo de esta manera porque tengo la certeza que para allá voy, no por ser santa pero sí por ser Su hija)
SENTENCIAS Y ACLARACIONES
No quiero ser "the lovely bones" de nadie. No quiero a nadie luciendo su mejor vestido negro. Si trasmití luz en vida, eso quiero ser con mi muerte: luz.
Luz: no la que está al final del túnel, sí la que vuelve en cada memoria
No quiero vestidos nuevos y elegantes.
Los trapos son para quienes los necesitan.
Quiero ser abrigo en cada brisa. Quiero ser una sonrisa en cada recuerdo. Todos son buenos cuando ya no están; no quiero ser buena al partir. No quiero hipocresías.
Sino fui buena con vos, perdoname de corazón pero no ocupás ir a mi fiesta de despedida.
No quiero cajas de maderas que empaquen mis ideas y mis cristales. No quiero mi corazón en silencio haciendo eco 3 metros bajo tierra. No quiero ser cenizas volando en el viento. No quiero que un fuego me queme el puñado de sueños que llevo dentro. Quiero ser donadora de vida a otros.
No quiero óperas ni cantos fúnebres. Quiero música de vida.
Apenas empiezo a vivir cuando mi paso por este hogar temporal finaliza. así que no me aburran con lagrimas y abrazos.
Quiero a Fidel Gamboa y a toda su tripulacion de Malpaís cantado, no a mí.
Cantándoles a ustedes que estarán ahí juntos.
No conmigo, yo ya no estare; así que no me llamen. Quiero ser motivo de unión.
No me recen a mí. No soy santa ni tengo profesión de Virgen. Si quieren elevar conversaciones a Dios por mi alma, adelante! Quiero ser observadora de Su Protección Divina.
No quiero calas, no quiero flores blancas. Quiero orquideas, quiero tulipanes de colores. Quiero que exista 1 girasol, solo 1.
No quiero sollozos. Sin embargo, si su dolor en realidad es humano no se humillen guardando tristezas para despues. Quiero lágrimas contadas, de las que salen del alma, como cuando escribí mi primer poema. Quiero una gotas saladas de las miradas ajenas. No más de 10, no menos de 5.
No quiero congregaciones repletas con ceremonias aburridas de horas. Quiero alguien que hable en metáforas para despedirme. Quiero alguien que hable de lo importante y escencial que Dios es mi vida para recibirme.
Quiero que lean esto cuando haya partido.
RECORDATORIOS
Si de verdad fui parte de sus vidas, saben lo que una foto refleja de mi. Mis fotos de redes no deben quedar activos. Borrenlas!
(que no quede rastro en algun www. de mí)
Si me voy, me voy del todo.
Este blog, queda abierto al público. Si llegan a poner mi nombre en algún libro editado, dejenlo abierto al publico. Es lo único material (entre comillas) que les puedo dejar.
Dejenme partir. Dejenme "cruzar el cielo en la rumba total del aventurero."
PD. Aquí les dejo una amplia lista de canciones para facilitar el trabajo del suffle:
1.Despertate Guila 2.La niña que vino del futuro 3.Las coplas del aventurero 3.El marino y la mulata 4.Invocacion 5.Consejos de una niña a una mujer 6.Epitafio 7.Contramarea 8.Abril 9.Otro lugar 10.boceto de esperanza 11.hay niños aqui 12.el barrio de los jazmines 13.muchacha y luna 14.los cuentos de maria rosa 15.es tan tarde ya 16.barrilete 17.el polaco 18.es tan tarde ya 19.la calle de la lluvia 20.Rosa de un día 22.La Canción del capitán 21.Como un pajaro (pero con la marimba de El Gran Obregón incluida)
Si eres apasionado, no dejes de hablar, escribir, pensar... pronto tu mensaje llegara a los que tengan el calibre para escucharte y entenderte; y porque no? Ayudarte!
No voy a dar un pésame, voy a dar las gracias. Gracias por tantas risas y lágrimas, por permitirnos a tantos desconocidos unirnos a la gran familia de Malpais y apropiarnos de las historias de nadie. Escribí algo, no me gustaría quedarme sin compartirlo.
No soy cantante. Ni tampoco escritora reconocida. Sin embargo soy bastante selecta para quién escribo y hoy vos te mereces unas palabras. Nunca me conociste, a pesar de que tenemos algunas fotos juntos y sos parte de varios de mis playlists favoritos. Yo sí te conocí a vos, al músico y poeta que tantas veces me inspiró. Tus letras, debo aceptar me hicieron llorar en una que otra ocasión. Me hicieron enamorarme de historias ajenas y reírme de los personajes que con tanta facilidad traías al escenario. Me enseñaste algunas cosas de los versos: son mejores cuando salen del alma, y aún más cuando se comparten en familia. Fuiste claro al dejarme abrazar el aire. Me hiciste bailar un son y un nu. Sin siquiera ser mayor de edad me escapaba para verte en un concierto en la aduana. Que ilógico pensarían muchos, pero Dios te necesita allá arriba para hacer caer nubes de oro y plata! Así que anda tranquilo y alegre, como tantos te conocimos. En tu cielo abierto, anda volando. En una rumba total cruza el cielo. Tenias razon sabe a polvora, a miedo. Hace poco menos de un mes me emocionó saber que formaba parte de tu celebración número 50. Hoy me alegra ser parte de la celebración de tu recuerdo. Hoy huele a agua más que nunca y muchos hemos pasado en vela, no precisamente con el abuelo pero sí orgullosos de sentirnos parte de esta gran familia que formaste. No soy música, no sé mucho del do re mi. Pero sé que seguís latiendo en más de un corazón de esta tierra. Tuolor a jazmín mantendrá viva tu voz y corearemos una vez más tus retahilas. Por eso me niego a estar de luto. Un hombre con tanta luz no se vestiria de negro.
Hasta siempre Fidelito! Tenes tu voz, sos eterno.
Esperanos en el portoncito bailando boleros.
Nosotros aqui, seguiremos amaneciendo en la Calle de la Lluvia haciendo lo que es justo, lo que vale.
Con admiración sincera,
Una de las niñas del futuro, la hija de una de esas que hace milagros con sus propias manos.
[Si yo fuera de algun lugar seria de la memoria...Si yo fuera de otro lado, seria tambien de aqui...] Malpais