Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse.

Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo. - Mateo 5:14, 16-

23 de septiembre de 2023

Papá Hugo.

Tío, o cómo la mayoría te conocíamos Papá Hugo


Supongo que te decíamos así porque te convertiste en un papá ejemplar. No solo para tus 4 hijos, sino para tus ahijadas y para todos tus sobrinos que hoy te empezamos a extrañar llenos de consuelo y agradecimiento por saberte lleno de paz y vida eterna reencontrándote con el amor de tu vida. 


Fuiste un gran profesor y no solo de educación física.

Nos enseñaste sobre lo más importante: Amor incondicional 


Vi ese amor cuando sanabas las rosas de abuela Haydeé como si fueran tuyas, solo para hacerla sonreír.


Conocí tu amor incondicional cuando con alegría nos  dejabas correr por tus jardines jugando escondido y luego siempre había un jugo delicioso.


Un amor incondicional con el que honraste a nuestra Rosa amada por tantos años y la has mantenido viva entre nosotros estos casi 7 años. Como ese amor que hoy muchos buscamos construir.


He experimentado ese amor incondicional a través de mis 4 primos admirables y amados por cómo cuidaron de ambos hasta el último momento en que nos regalaron tenerlos aquí en esta vida temporal.


Y aún hoy, puedo ver ese amor incondicional en la manera en la que venimos a celebrar tu vida juntos en familia.


¡Nos vemos tío! Salúdanos a Rosita.

Los amamos a ambos profundamente, siempre .

22 de septiembre de 2023

Londres

Londres siempre ha sido mi ciudad de sentimientos encontrados. Ha sido mi país “puente” entre mis planes y como Dios decide cambiarlos.


Aprendí en esta ciudad a mirar dos veces a ambos lados. Y no me refiero a las calles. Aprendí que todo se interconecta, como un mapa de muchos colores donde cada una de esas conexiones nos lleva a lugares que deseamos pero muchas otras nos pierden, y debemos volver a empezar. Y no hablo del Underground.

Aprendí qué hay rincones mágicos pero que llegar a ellos, toma tiempo, esfuerzo y guía. Y no, tampoco me refiero a los speakeasy. 


Aprendí, sobretodo, que la eternidad también puede ser temporal. Que se construyen fortalezas innecesarias alrededor de palacios. Aprendí que construir puede verse como un completo caos y que los colores del invierno son solo la antesala de una primavera llena de jardines.


Fue mi recordatorio constante, que los tiempos de Dios son perfectos (aunque me cueste tanto ponerlo en práctica). Aprendí que los sueños se trabajan, que los triunfos se celebran en grande, que la gentileza es el idioma universal, que no todos los caminos nos llevan a “Roma” y que para cruzar un océano solo se necesitan ganas. 


No sé si “mi Londres” empezó en el 2019 y simplemente ha crecido desde entonces. No sé si mi corazón anhela con tanta fuerza esta ciudad desde el 2022 por su propia magia temporal o más bien, porque logro siempre descubrir un poquito más de la mía y en este 2023 me permitió compartir lágrimas de felicidad y de incertidumbre con los que más amo.


Estoy a casi 30 días de mis #35um25 y nuevamente, tengo mucha gratitud en el corazón, por cerrar mi último mes con 34 en esta ciudad que me enamora con sus cielos grises y sus rayitos de sol tan temporales y casi inesperados.

Nos deseo a todos justamente eso, pequeños rayitos que nos recuerden que los puentes se pueden convertir en caminos extensos, la lluvia en arcoíris pequeñitos y nosotros mismos en lo que decidamos construir.

29 de diciembre de 2022

Un año donde pertenecer y decir adiós se convirtieron en sinónimos.

El 2022 podría resumirse en: amor, crecimiento, más amor, pertenencia y gratitud. Este fue un año donde pertenecer y decir adiós se convirtieron en sinónimos.

Este 2022 ha sido un año donde me he sentido profunda y genuinamente amada. 

365 días nuevos que dejarán de serlo en un par de días y el corazón se me llena al recapitular todo lo que Dios me permitió guardar en la memoria del alma en este calendario.

Empecé el año en México, perdiendo un vuelo al lado de mi "hermanito" menor; y hasta ahora entiendo que era una metáfora para seguir aprendiendo a amar nuestras diferencias a lo largo del año. 

Construí sueños sanadores conociendo princesas y recuperando una infancia que pensé que me habían robado. Bastaron un par de sesiones de terapia para darme cuenta que cada etapa de mi vida me pertenece al 100%. Incluso ahora siendo adulta, puedo cambiar la vida de esa niña que creció siendo fuerte, valiente y darle el descanso que anheló.

No me llevo nada. Todo continúa en su propio proceso evolutivo de amor y lealtad. Pero, atesoro las risas que me regalaron las nuevas personas que llegaron en un Londres lleno de sol, logros y bailes; a las que volvieron disfrazadas de trabajo y son más que amistad, a las que aprendieron a volar para traer alas luego detrás de una manzana, a las que me abrazaron de lejos, a las que hoy me llevan (y los llevo) como un pin en el corazón.

Enfrenté miedos en una cita médica para recordar que la Gracia inmerecida de Dios nos envuelve con un abrazo de ternura y fidelidad. 

Este año no escribí para mi cumpleaños. Mi abuelita se hizo eterna 3 días antes de mis #34un25 y decidí tomarme un "break" incluso de mis propias amadas costumbres. Le escribí a ella.
Decidí celebrar sintiéndome muy amada y honrarla a ella con mi gratitud por estar viva. Sí, sigo viviendo al máximo, unos días más intencionalmente que otros, pero consciente del milagro de estar viva.

Lloré por miedo y aún así seguí caminando. Tomé de la mano a mis niños para recuperar fuerzas. Construí presentes dignos del futuro por el que oro. Derribé un par de muros que no tenía idea que existían. Aprendí a abrazar de 10 formas distintas. Me reconocí amada y valorada. Decidí tomar el riesgo de despedirme. Hago preguntas al Cielo y el 2022 me ha sorprendido en sus últimos días con la respuesta.

Florecí; como a un árbol, sentí a Dios podando ramas secas; en continentes lejanos y en casa. Mi mayor enseñanza: pertenecer es una construcción diaria, aprender a permanecer es la magia.

Gracias por ser un gran maestro sobre dejar fluir pero sobretodo por enseñarme que si se puede decir adiós de formas sanas y llenas de amor. Gracias por ser el camino hacia un 2023 donde permanecer pareciera ser el modo de bailar.




24 de octubre de 2022

Abuelita, sos nuestro milagro

22 Octubre 2022


Abuelita amada, valiente y amorosa,

Tuve 13 años para escribir estas líneas. Y aunque suena como mucho tiempo, no logré leerlas sin sentir una ausencia profunda.

Siempre pensamos que nuestros corazones se cerrarían para no dejarte escapar, pero hoy la historia que podemos atesorar es muy distinta.

Nuestros corazones hoy están gozosos diciéndote “hasta pronto” abuelita, porque Dios nos permitió aprender a amarte en total libertad, perdón y gracia. Este dolor de tu ausencia física, se convierte hoy en el agradecimiento más reconfortante del mundo, este de saber que estas en paz al lado de Jesús. 
Gracias por enseñarnos a amar con generosidad y entrega;  por ser mi mejor ejemplo de lo que sabiamente dice San Pablo en su carta a los Corintios: “el amor no es egoísta y nunca se acaba”.

Esto no es una carta de despedida. Es una carta de agradecimiento por tantos recuerdos que nos permitiste construir, abuelita.

*Tantas veces me dormí en tu cama cuando tenía la edad de mis sobrinos. Ay! Aquella sabanita verde, mi preferida.
Gracias por amar con acciones, por estar presente y atenta.

*El pollo agridulce, ni el mejor banquete se le compara.
Gracias por que siempre hubo un plato de comida caliente en la mesa para todos.

*La bicicleta y mis moretes que tan a menudo se encontraban.
Gracias porque fuiste enfermera, doctora, niñera, maestra y la mejor en todo al mismo tiempo.

*La enfermedad, un momento de pausa y unión.
Gracias porque con tus risas y tus besos en la frente fuiste la cura para todo.
Gracias por tu habitual obediencia a Dios y ser la herramienta para abrir y sanar nuestros corazones.
Gracias porque nos enseñaste que nada puede contra la Voluntad del Sabio Creador. 

*El matrimonio, al que muchos le huyen o temen.
Gracias porque vos y el viejito nos enseñaron que es una cuestión de fe, amor, constancia, pero sobretodo de tener a Dios en medio para perdonar, caminar juntos y sanar.

Siempre estuviste. A cada momento. 
No hay un segundo de bendición en el que no estés en mi memoria.
No hay un segundo de dolor en el que estés ausente.

Tanto que agradecer, pero intentando resumir:

1. Gracias infinitas por haber sido un reflejo del Amor de Dios en nuestras vidas desde antes de que cada uno de nosotros naciera.
2. Gracias porque fuiste la herramienta perfecta para que dejara de compartir solo mi cuarto con una hermana y empezara a compartir mi vida con la mejor amiga que comparte mis genes y apellidos.
3. Gracias por tu dulzura y dejarme ser “tu chiquita”
4. Gracias porque me enseñaste sin duda alguna mi razón de ser en este mundo a los ojos de Jesus.
5. Gracias por ese gran hombre que elegiste para Padre y Abuelo nuestro, a quien extrañamos profundamente.
6. Gracias por las hijas e hijos valientes que nos diste y educaste en amor para que fueran nuestros tios, mamas y tias, que lucharon sin entender razones cuidándote y que definitivamente tengo algo que agradecerle a cada una:

• Tía Rosita, gracias por tu dulzura para tratar a la viejita adorada brindándole cariño a cada momento. Abrazala en nombres de todos nosotros ahora vos. Te extrañamos y amamos Rosa de nuestro corazón.
• Tía Hannia, gracias por la calma, por el orden, por estar presente y por ser sosten.
• Tia Yamileth, gracias por los rezos y canticos que llenaban a abuela de esperanza.
• Mi Lu, gracias por la sonrisa constante y esa manera inigualable de vivir con alegría alrededor de la viejita..
• Tio Amadeo, gracias porque cuando Dios te dio la tarea de ser el “hombre” de la casa, lo asumiste con responsabilidad y sobretodo con amor! Mi admiración es profunda e infinita.
• Madrecita, gracias porque una vez nos ensenaste que el amor tiene muchos lenguajes y el tuyo es único. Llenaste a abuela de un amor que solo ella y nosotros entendemos, gracias por haber asumido tu rol de hija menor con gran valor y perseverancia. Gracias sobretodo por haber fundado en nosotros este amor y entrega por mis viejitos.
• Tio JuanCa, mi padrino, a vos mi tio que dichoso tener a la viejita a tu lado por la eternidad. Gracias por los desayunos que compartiste con ella aquí en la tierra. Tu “Pegogos” ya está con vos y eso me llena el corazón de consuelo y esperanza.
• Tia Ofe, la más pequeñita y bonita, fuiste la inocencia reencarnada en abuela, tía. Sin conocerte, te amo y ahora te encomiendo la grandiosa tarea de seguir llenando de besos a mi viejita.

Abuelita amada, ¡que afortunados somos! ¡Nos heredaste el mejor regalo: tu fe inquebrantable en Jesús! 
No recuerdo un solo momento de mi vida en el que no haya tenido certeza de la eternidad y fidelidad de Dios gracias a que vos me enseñaste con tu ejemplo a confiar.

Hace 13 años, te aferraste a esta familia con la vida misma porque aún no estábamos listos . Y aunque hoy tampoco lo estamos, la paz que has construido a nuestro alrededor en estos años, hoy nos sostiene.

Hace justo un año y medio, celebrábamos la vida eterna de nuestro viejo amado, el que te hacia café con mas delactomy que café en olla, y te preparó por tanto tiempo el pancito con natilla que te gustaba desayunar. 
Ahora entiendo porque abuelo se fue antes que vos; se fue a preparar la mesa con Jesús para recibirte con el banquete que te mereces.

Viejita, hoy nos ves tristes desde arriba pero en nuestro corazón hay gozo y gratitud.  El espíritu de Dios nos llena hoy de consuelo y admiración profunda por lo que vos construiste al lado de abuelo Juan.

Mis hermanos y yo, en cada atardecer hemos visto a abuelo en estos meses y ahora sabemos que podemos encontrarte a vos en el amanecer y en la lluvia también. Siempre fuiste refugio , siempre fuiste hogar para nosotros abuelita. Sos nuestro gran milagro.

Te imagino saludando a tus hermanas mientras tus 3 hijos te reciben  al lado del viejito. Seguí tu camino mi viejita adorada. Corre libre, tranquila, sin dolor. Ellos te esperan.

Con esa “imagen” casi profética me quedo abuelita, me quedo con la esperanza y la valentía que desbordó tu vida en esta tierra. Me quedo con la certeza que estás plena al encontrarte con Jesús cara a cara. 
Me quedo con este amor y don de servicio que nos permitiste experimentar.

Andá disfruta de tu nueva vida llena de jardines, rosales y sobretodo el amor mas puro y fiel.
Te amo siempre, Viejita Linda.






18 de septiembre de 2022

Tren a Escocia

Voy camino en un tren a Escocia. ¿No les parece un sueño? A mí sí.

Es como si el mundo se convirtiera lentamente en lo que es, un vagón a todo motor que nos lleva a recorrer caminos.


No, no me refiero al camino del ferrocarril. Me refiero al camino, que al conocerme en procesos de sanidad, me ha permitido llegar hasta aquí. 


¿Qué dónde es aquí? No sé, dónde vos queras imaginarte. Yo me veo respirando el aire de Edinburgo, con un castillo como de cuento de hadas de fondo pero lo que realmente imagino, es a la niña que soñaba con recorrer el mundo y a la adolescente que construyó su sueño de ser escritora. 


Experimentar este recorrido “sola”, me permite agradecer por el esfuerzo, las alegrías, los aprendizajes y sin duda por las dudas que me llevaron a encontrarme y a seguir buscándome. 

Al mismo tiempo, vivo una vida paralela en la que mi familia está aquí, donde los que amo me acompañan y sonríen al compartir cada kilómetro conmigo.


Dios me trajo a Escocia pero también me lleva a lugares donde mi único Refugio es Él y aquí lo reconozco.

9 de noviembre de 2021

Que la vida me encuentre viviéndola.

Adivinen qué día es hoy.

Cada 25 de octubre, me permito hacer una pausa para intencionalmente agradecer por lo aprendido en el último año. Mis #32un25 me recordaron que estoy viva.

Hace un año celebré mi vida con mariachis cantando "La Incondicional" a través de un vidrio porque era "peligrosa" para las personas que más amo. Tuve miedo, muchísimo. Me enojé y volví a tener miedo.
Pero mi mejor regaló llegó 14 días después cuando pude abrazar a mis sobrinos de nuevo, recordándome que estamos aquí para vivir, para amar y hacer sueños realidad. (cuál será la edad límite para dejar de ser tan soñadora y cursy? Lo digo como una virtud para que no hayan confusiones)

Hoy, unos cuantos días después de haber cumplido 33, escucho una canciòn de Ale Zéguer con Diego Ojeda y me siento profundamente identificada. (
click abajo para que la escuchen mientras leen)

Tarareo esa canción y me doy cuenta que he aprendido a reírme de mí, que nací en el país de los valientes y ya conozco París. Me lleno de estrellas al ver mis cicatrices y mis abrazos son mejores que los de las hadas. Soy mi propia compañera para volar, pero aún así no tengo que hacerlo sola sino quiero porque sigo aprendido a amar libremente. Ese ha sido mi mejor aprendizaje estos últimos 12 meses.

Llevo ya un par de lágrimas de tantísima gratitud que siento. Plenitud, esa sería una buena descripción. Dios es siempre fiel. A los 33, me reconozco y agradezco libre. Veo en lo profundo de mi corazón y agradezco el dolor y las "lluvias" que me han hecho caminar intencionalmente hacia la sanidad; escucho cada latido y aprecio el milagro de estar viva. 

Experimento a Dios recordando verdades y al mismo tiempo me sigue enseñando a vivirlo a Él en lo cotidiano. Me permito compartir historias cual "storyteller" (sí soy) causando cosquillitas en el corazón de las personas.

Retomé con fuerzas sobrenaturales las bodas en mi @wanderlusteventplanning y sin esperarlo, me dieron la bienvenida en una nueva familia de "lunes a viernes" con la que estoy construyendo puentes.

Me vacuné contra el famoso virus, pero también contra el miedo y el resentimiento. Visité a un hombre maravilloso que Dios me regaló desde hace 20 años y que Él ama profundamente, fuimos juntos a conocer los campos de lavanda en Guanajuato. Además, Gaby me llevó a una isla con un plan sorpresa y Dios derribó mentiras de mi corazón.

Canté y brinqué con Chris Martin en el Apollo en NYC. Sí - Glori del futuro - pude entrar a un concierto privado de mi banda favorita, contra todo pronóstico; y eso es solo una muestra que para Dios no hay imposibles.
Además, me reí a carcajadas bajo la neblina del Golden Gate justo la semana de mi cumpleaños, sin planearlo, sin pedirlo. Así llegó.

Y como si no pasara el tiempo, mis sobrinos me abrazan y ese sigue siendo mi mejor regalo.

Despedí a mi viejo a mis 32, lo encontré dormido al lado de Jesús un jueves, bendito jueves! Ahora lo encuentro más despierto que nunca en cada atardecer remando en el mar de la paz.
Entiendo en carne propia que el amor no es egoísta cada vez que puedo darle un beso en la frente a mi abuelita. Bendita mujer de mirada cansada y llena de esperanza a la vez, fuerte, valiente, noble.

Hoy agradezco por 33 años de Su fidelidad. 
Hoy agradezco porque sin entenderlo muy bien, a mí me están dando un ratito más en esta tierra. Y saben qué? Me encanta vivir y todo lo que eso implica: lo bueno y lo malo, lo triste y lo que me hace reír, me encanta saberme humana para depender cada día más de Jesüs.

Espero que la vida me siga encontrando disfrutándola, que los momentos de aprendizaje me sigan enseñando a ver siempre el vaso lleno, que el corazón me siga explotando de amor por quienes son mi hogar, que mis pies no se cansen de seguir volando, que las risas sean tantas que también recuerde que llorar es un regalo.

Espero en los atardeceres seguir escuchando a mi viejo, en las lluvias a Dios y cada amanecer reconocer el milagro de estar viva.
Y espero, sobretodo, que Jesús me reconozca por estar viviendo Mateo 5:16 al máximo.

Plenitud, esa sería una buena descripción pero va mucho más allá. Ahora entiendo que el hogar son personas, la libertad el amor y la paz solamente se encuentre en Su Presencia; ahora entiendo que vivir nunca ha sido tan milagroso y necesario.


26 de abril de 2021

Mi Viejo amado, vos sí entendés de eternidad.

 22 de Abril, 2021.


Viejo amado,

No me vestí de luto, porque tu vida real acaba de empezar.
Si que siempre encontrabas la manera de mantenernos unidos, mirá como nos viniste a reunir a todos en media pandemia.

Nosotros no entendemos el concepto de "eternidad", pero vos sí lo entendés muy bien. Por eso viviste tu paso en este mundo de esa manera. Ahora, sin duda, al lado de Jesús vas a disfrutar de la buena batalla que ganaste aquí.

Ayer, con el corazón lleno de dolor pero el doble de gratitud, te dijimos adiós. El Señor respondió una oración y lo alabamos por eso en familia. 

Hoy honramos tu memoria y tu legado.
Dejás un montón de fans abuelito; en el 2020, tus galletas favoritas te nombraron el "Mejor Influencer" y sí que los sos. Marcaste nuestras vidas con tu amor eterno e inolvidable, como dice la canción.
Dejás un par de mejores amigos que te van a extrañar cada mañana.  No te imaginás el lazo de amistad y unidad que le estás regalando a tu hijo "Amaito" y a tu amado Fabián.
Dejás una familia entera, muy imperfecta, pero con lo esencial claro y muchos nobles corazones que trataremos de honrar tu legado con la manera de caminar por esta tierra.

Gracias viejito, porque en nuestra memorias quedan los chupones de café y Coca-Cola que le diste a más de uno, los "sanguches" de mortadela y salsa lizano, los juguitos Kerns porque esos "si alimentan", los muchos cacaos que escondias de los nietos. Pero sobretodo, GRACIAS por enseñarnos la grandeza del amor incondicional, el perdón inimaginable, el trabajo honrado y abnegado, la lealtad inexplicable.
Gracias porque tus abrazos (y jupazos) sanaban, restauraban y guiaban. Gracias por ocupar un espacio de papá que no te correspondía, pero que aceptaste por amor con mis hermanos y conmigo.

Dios nos abrazó en una tarde sin lluvia y un cielo estrellado para abrazarte fisicamente por última vez. No tengo muchas palabras hoy, y eso vos sabés que cuesta. - "Chiquilla, quedate callada" - me decias de vez en cuando.

Posiblemente no logre entender pronto el porqué me dieron el privilegio de ser tu nieta, pero lo que sí entiendo hoy es que siento paz y gozo por vos, abuelito lindo.

Me heredaste más que un apellido. Nos quedamos con tus risas, tus enseñanzas, con tu ejemplo de integridad y trabajo duro. Nos quedamos con tu luz, tu sonrisa, tu valentía y tu fe inquebrantable en Dios.

Tu Reina queda en buenas manos; esas que juntos construyeron por casi casi 76 años.

Fabi dijo ayer con dolor que era el peor día de su vida y no tenemos como negarte eso. Le recordé que es muy afortunado, porque lo llamaste por su nombre hasta tu útlimo día de paso por aquí.

Sos un pilar en nuestras vidas viejo, y con esa misma valentía y entereza de caracter que nos inculcaste, prometemos seguir construyendo sobre la Roca que es Jesús.
Decía San Pablo en su 2da carta a Timoteo:

He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.
2 Timoteo 4:7‭-‬8 NVI

Hoy recibís tu corona de vida. Nosotros lo celebramos llenos de amor y consuelo. Te decimos hasta pronto mi amor, para que te vayás a navegar al hogar real en aguas serenas y cielos despejados con tus hijos, tus hermanos. Jesús te recibe.

La eternidad, esa sí que la entendés muy bien vos, abuelito.

Te amamos siempre. Nos vemos pronto, en el mejor día de nuestras vidas al lado de un Jesús Resucitado (justo como en esta iglesia)




24 de diciembre de 2020

Enfocarnos en el "Celebrado"

Me acabo de percatar que no hay una "entrada" de diciembre 2019 en este blog.

¿Pueden creer que estuve "tan ocupada" en la celebración de Navidad 2019, que no pude sentarme unos minutos a escribir sobre el “Celebrado”?

¡Cuánto necesitamos algunos este 2020 para recuperar el enfoque!
Hoy, 24 de diciembre 2020, iniciamos el día "corriendo" para bañar a mis abuelitos, viejitos y cansados, de casi 98 años.
Pronto me siento frente a la pantalla a trabajar. Cerca del mediodía, llegaron mis sobrinos.

PAUSA.

Hay gozo en el amor puro. Hay paz en la mirada de un niño que nos “obliga” a leerle el alma. Hay una magia especial cuando un niño decide bailar.

Levantando la mirada al ver ese cuadro de mis sobrinos intento alcanzar a los bisabuelos en un abrazo, me doy cuenta de que Jesus vino a hacer esa pausa necesaria con Su Nacimiento.

Y es que desde la Navidad anterior (si, mucho antes que llegara la famosa pandemia) he estado tratando de alcanzar a Jesus en ese abrazo. Con inocencia lo he buscado y al mismo tiempo me he escondido, me he ido “bailando”. El no ha parado de recordarme que no ocupo más que descansar y estar dispuesta a escuchar.
¡Si, cuánto necesitamos algunos este 2020 para recuperar el enfoque!

Me siento agradecida y al mismo tiempo afortunada de haber llegado hasta aquí después de este ano. ¡Cuántas perdidas que nos ensenaron a ganar! ¡Cuántas promesas de Dios cumplidas sin importar las circunstancias!

Hoy hacemos una pausa, para cenar, para abrir algunos regalos alrededor de un arbolito lleno de adornos. Pero esta Navidad es distinta porque tenemos total claridad que el regalo llegó hace más de 2000 años y los que hacen realmente lindo el hogar son los que nos acompañan. Hoy mi pausa es de rodillas y con lagrimas en los ojos sabiendo que es el Celebrado quien nos sostiene. 

Hoy, como una invitación llena de Gracia, Jesús me recuerda que es más importante enfocarnos en el "Celebrado" que en la celebración. Oro para que esa estrella nos llene de una inmesa alegría a nosotros también. 

¡Feliz Navidad! ¡Qué la esperanza del Nacimiento de Jesús, fortalezca nuestros corazones cansados y encontremos el refugio real en Su abrazo!


Al ver la estrella, se llenaron de alegría. ' Mateo 2:10

25 de octubre de 2020

Celebrar mi propia fiesta

Hoy me celebro por ser.

Celebro los aciertos y aprendizajes; la luz que ha alumbrado el camino para llegar hasta aquí.

Hoy celebro la fidelidad de Dios a través de mi mamá, mis hermanos y sobrinos. Celebro mis amigos, mi familia en Somos y a mi por siempre amada Gabrielota. 

Hoy honro a los que vinieron y se fueron, a los que se quedaron y los que ya descansaron.

Hoy me agradezco por ser quien soy y descanso tranquila en el regazo de un Padre Amoroso y Misericordioso.

Hoy cumplí 32 años. Me enviaron un resultado positivo en medio de una pandemia, a 2 días de cumplirlos. Y aunque suena extraño, fue un  "regalo", fue una oportunidad de tiempo y presencia con mi mamá, fue llorar de lejos con la serenata de mis sobrinos, fue sentir el amor en muchas formas y detalles; fue tomarme el tiempo para asimilarlo y descubrir la magia de todo esto. 

Desde hace años, oculté el feature de FB para que solo me felicitaran los que se acordaran. Este año me di cuenta que no es importante cómo o porqué se acuerden. Dar la oportunidad a otros de ayudar y acompañar, es darnos la oportunidad a nosotros mismos de amar y agradecer en 2 vías.  

¡Gracias a todos, sobretodo a Dios por hoy! 

24 de octubre de 2020

A los 32 todo se pone mejor.

Todos los 25 de octubre, nos encontramos en este rincón. Cada 25 de octubre, recuerdo que por la fidelidad de Dios sigo aquí. Confirmo que lo único constante en esta vida es Su Amor y el cambio de planes que nos hace (siempre por mejores).

Hoy no puedo decirles que llevo 365 días celebrando mis 32, como el año pasado. Durante este reciente ciclo de mi vida, permití en repetidas ocasiones que mi vista perdiera perspectiva, que mi corazón se abrumara por la incertidumbre, no busqué descanso donde sé que puedo encontrarlo (al menos no como primera opción). Estos últimos 12 meses tuve conversaciones y actitudes un poco menos "dulces" con Dios de lo que normalmente tenemos. Y eso, está bien, porque Su Gracia sigue intacta y mi fe se ha fortalecido.

Ha sido un año bastante distinto a lo que todos imaginábamos, pero no me escucharán decir que este es mi "cumpleaños pandémico".  Eso no es verdad. Mi nacimiento y la celebración de la vida en gratitud no tiene nada que ver con un virus. Es un cumpleaños diferente, porque lo importante ha retomado el valor que le correspondía.

Sí, sin duda todo es muy diferente a como lo había planeado  (me imagino que para vos también). Y no, no me refiero al 2020, me refiero a este momento de mi vida. Siento gratitud porque esta realidad en la que vivo es un reflejo que Sus planes siempre están cargados de esperanza y amor.

Soy fiel creyente que nuestras sonrisas, a veces acompañadas de lágrimas, tienen momentos decisivos.Un antes y un después. Minutos o segundos, acontecimientos que marcan un cambio profundo en quiénes somos. 

Uno de esos momentos pasó hace 32 años, cuando por medio de mi mamá, ví el mundo exterior por primera vez. Asumen bien, no recuerdo nada. Pero sé que mami no estuvo sola; a su lado estaba su hermana mayor y en la casa, a mí me esperaba la mía.
Y supongo que esos vínculos, son los que me hacen escuchar dentro de mi corazón, la risa de Tía Rossy como una melodia interminable y sigo pensando que es una de las estrellas que rie en el Cielo, como en El Principito que tanto le leo a Mateo.

Otro acontecimiento me cambió desde hace 25 años. Mi padrino se fue en un avión, literalmente al Cielo. Desde ese día, tengo la certeza que Dios me habla y me escucha. Y ahora que lo pienso un poco más, tal vez por eso los aviones son mi medio de transporte favorito (ironicamente); mi niña de 6 años tal vez lo siente más cerquita.

Hace casi hace 22, justo para estas épocas, fui la confidente de mi mamá. Sería hermana mayor. (¿Cómo se hace eso?) Jugué escondido con mi "hermanito" dentro de la panza de ma, por meses. Hasta que llegó un bebé de ojos verdes,  y en medio de ropas del mismo color y paredes de hospital, Nana y yo entendimos que nuestra vida cambiaría para siempre. La sigue cambiando.

Desde hace 15, consciente e intencionalmente, empecé a caminar con Jesús de la mano. O bueno, más bien, me di cuenta que era la única forma en la que quería - podría caminar porque Él siempre había estado. Ha sido un "viaje milagroso" (vayan a escuchar el podcast de mi amiga Ilse a Spotify)

Hace casi 12, conocí fronteras distintas. Pero no los aburriré con eso, ya saben lo que me gusta viajar.

Casi 7 años han pasado desde que emprendí mi #WanderlustEventPlanning. Dios me ha regalado, enseñado, cambiado tanto a través de mi empresa que no puedo describir lo bendecida y agradecida que estoy por ser la "CEO" de mi propio sueño.

Hace como 6, creí que había perdido al amor de mi vida. Como se imaginarán, lo que realmente pasó fue que Dios usó a un hombre extraordinario para iniciar el proceso de reencontrar mi identidad en Él.

 Entre mis años más felices, está el 2016. Hace casi 5 años, me convertí en la mejor versión que hubiese anhelado hasta el momento. Me convertí en Tía Titi. Mateo (y ahora María Clara) marcan un "punto y aparte" en mi historia. Reconozco a Dios en cada abrazo, me reconozco a mí misma en la dulzura con la que los veo, reconozco la pureza y la libertad en nuestras conversaciones. Son el balance y la necesidad de estar presente, son mi llamado a vivir por lo eterno.

(¿ya se aburrieron?)

Hace casi 2 años, un simple mensaje por redes sociales también significó un cambio en mi relación con Dios, y por ende en mi vida. Fue confiar a ciegas, dar saltos de fe, manteniéndome consciente de Quién me llevaba de la mano, esa misma mano que había decidido tomar unos párrafos atrás. Disfruté cada día. Aprendí a vivir un día a la vez (y este 2020 ha sido una constante práctica de lo aprendido). Hace 8 meses, Dios me mostró cuanto hemos crecido juntos y en un parpadeo, dijimos "adiós" atesorando en memorias y fotos una gran historia.

Desde hace 1 año,  milagrosamente, me esperan en el Reino Unido, como en el 2013 en París. Y aunque esto no cambia profundamente mi ser, la espera para llegar hasta allá sí transforma mi caracter.

Hace 1 semana, tuve mi último berrinche con Dios en esta transición de 31 a 32. En amor, me ha recordado que Él nos sostiene como familia, de nuevo, ninguna enfermedad es lo suficientemente poderosa como para apagar la gratitud por Su Amor en nosotros.

Hace 2 días mi vida cambió. Mis 32 empezaron de la manera menos esperada y aún así, aquí estoy, por Su Gracia y Amor, acompañada y al mismo tiempo aislada. Nunca antes me había sentido tan cuidada por Jesús.

Hoy, todo cambia de nuevo porque a los 32 todo se pone mejor.

Agradezco y atesoro cada uno de esos períodos de evolución que me han permitido conocer a Dios más de cerca, más profundo, más intensamente; son los escalones en donde he aprendido a reconocerme a mi misma también.

Si llegaron hasta aquí, es porque posiblemente me conocen y les interesa saber que más ha pasado, Han sido 12 meses llenos de aprendizajes, de amor, de miedos temporales pero Fidelidad constante.

Sigo aprendiendo que a veces hay que intentar más de una vez, esperar más de lo que se quiere y sensibilizar el corazón y la mirada para "ver" lo que se anhela (como cuando fuimos en busqueda de auroras boreales en el 2019).

Nos vemos en un año si Dios así lo quiere.